LA CANCIÓN
DIOS Y EL MENDIGO
[…]
Saber que Dios se
muere, se resbala
Que dios retrocede
con los brazos cerrados,
Con los labios
cerrados, con la niebla,
Como un campanario
atrozmente en ruinas
Que desangra
siglos de ceniza.
(“Ausencia de
Dios”) MARIO BENEDETTI
Pensé
Que todo era
mentira
Que la
blanca paloma
Jamás
existió
Pensé
Que genial
fantasía
Creer
En la
existencia de Dios
—Dónde
estás cuando te necesitan—
Nadé
Más allá de
los ríos
Que vierten
sus aguas
En las
islas del mar
Sufrí
Como nadie
en su vida
Me puse en
la Cruz
Y aguardé
su llegada
Y dónde
estás cuando te necesitan
¡Y dónde
estás cuando te necesitan!
Te amé
Hasta el
fin de los tiempos
Tú si eres
mi diosa,
Bella mujer
Chupé
Tu elixir
verdadero
Ascendí por
tus piernas
¡Venus!...
Y tu valle
al final
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