miércoles, 21 de enero de 2015

PRIMER POEMA- 21 DE ENERO

Reflexión primera

Domésticas literaturas inspiradas en los paisajes del corazón. Los que recorro día tras días para escapar al tráfago de las estructuras: esas que-ideadas por personas cuya condición no es más elevada que la del cerdo común que se revuelca en la inmundicia-nos impone el cumplimiento del deber, nuestra función social, la esclavitud actual del trabajo, el sudor que destila el humillarse ante los poderosos para poder llevarse un dinero a casa y hacer un futuro para nuestros hijos. No soy comunista-aunque me entran ganas de serlo. Pero si esta revolución antisistema que se avecina sirve para extinguir a los mercenarios que no dudan en machacar a la gente porque ahora es lo que toca... ¡Bienvenida sea!




LA PENITENCIA

Si lo que piensas es en la Justicia
Restablecer equilibrios que nunca existieron
Dar a cada cual lo que  merece
Robar al que robó
Y ponerle un corazón al que jamás lo tuvo
Tendrás que coger—fuerte
El quebradizo astil de la  venganza
Como un asesino de las estepas
Sediento
Aullando
Sufriendo…
Como los lobos

Tendrás que olvidar la compasión
El respeto a los demás que tus padres inculcaron
En ese corazón  que se desangra
La bodega sin mamparos que se inunda
El buque carcomido por la broma
Mineral de residuos que intoxica
Estructuras del interior de tu cabeza
Que se hunde
Que se rompe
Que te estalla…

Había nidos en las copas de los árboles
Refugios de inocencia en las alturas
Lugares primigenios donde ir
Y encontrar el sentido de la vida

Y había nidos en las copas de los árboles
Y refugios de inocencia en las alturas

Con la helada al alba sales al camino
A buscar las huellas que dejaste
Grabadas en la arena de la Historia
Correr, sudar y desgastarte
Para no hacer ni pensar en otras cosas
Correr, sudar y desangrarte
Para no olvidar a tu enemigo
Y no agredir, ni matar, y perdonarlo.


 Cuando era más joven, fuerte y montañero!! Los Pirineos me otorgaron el valor y la  confianza no solamente en la Tierra, también en las personas. Creo que me urge volver aunque sea cruzando a pié, desclazo como Jesucristo, las altas estepas turolenses.

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